Claro como el agua, Stéfano

Si hubo alguien que la gastó en esta final, ese fue Stéfano Ambrosio. El capitán de Tala la rompió, es el técnico adentro de la cancha y le da claridad al equipo siempre que lo necesita. Y no sólo aporta claridad en el campo de juego, sino también en sus conceptos. Requerido hasta el hartazgo luego del partido, el elegido mejor jugador de la final dialogó con Rugby Full.

Fuente: www.rugbyfull.com.ar

 

Haceme una breve síntesis del el partido.
Creo que en un rápido análisis fue un partido donde se vieron, digamos, los estilos. Salimos a jugar, salimos a darle intensidad; nos equivocamos en algunas tomas de decisiones y en algunas cosas que no nos permitieron marcar puntos, pero fieles a nuestro estilo jugamos hasta el minuto 80 y convertimos en el minuto 77. Y creo que ellos se aferraron a lo suyo, y bueno, cada uno mostró su estilo, y creo que lo ganamos, pero estaba para cualquiera al último.

¿Fue la final más dura de las tres últimas?
Y…son todas distintas, es muy fino hacer el análisis. Creo que la que más sufrimos fue la de Athletic en el 2014, ese día por momentos nos vimos muy superados en el juego, cosa que hoy desde adentro no se sentía. Se sentía que cada error lo pagábamos caro y que por más que estábamos abajo en el resultado, era cuestión de que sigamos con la intensidad, no la bajáramos, sigamos jugando porque en algún momento se iban a abrir los espacios e íbamos a entrar. Esa sensación te da una tranquilidad, y creo que la del 2014 no la sentimos y hoy sí. Todas son difíciles, pero creo que hoy nos sentíamos muy bien adentro de la cancha.

Hiciste mucho hincapié en ese scrum de mitad de cancha…
Y sí, estábamos en el minuto setenta y pico, creo que dos puntos abajo y necesitábamos un penal para pasar a ganar. No veníamos teniendo una buena tarde en el scrum, pero bueno, nosotros jugamos desde el primero hasta el último scrum de la misma manera y ese era el secreto: no aflojar ningún scrum; y el último del partido lo ganamos con el corazón y con toda la gente de afuera que también empujó.

Te cansaste de perforar. Fuiste elegido unánimemente el jugador del partido…
Jeje, la verdad que venía trabajando mucho físicamente para llegar bien a las finales; los últimos dos, tres meses, retomé el gimnasio, quería estar bien en este Final Four. Todas las finales habían sido tiza y hacha y me preparé psicológicamente para tener una final así, para jugar así, para dar todo y para que me salgan las cosas bien. Y la verdad que el trabajo paga sus frutos y hoy cobré.

Nacional de Clubes. Dejaron la vara muy alta. ¿Ahora?
Y…es responsabilidad, es compromiso, es trabajo, es volver a hacer hincapié en todo lo que venimos trabajando; en redoblar la apuesta, redoblar el esfuerzo. Esa es la clave del grupo. Esa es la clave de un club que sigue creciendo o intentando crecer en todas las facetas, y por eso hoy la camiseta está donde está y es mucha responsabilidad mantenerla ahí. Es difícil llegar, pero más difícil es mantenerse.

Foto: OFF Rugby